Archivo mensual: marzo 2014

Quince…

(Hace como dos años que no escribo acá. Tengo auto, pero sigo tomando taxis. Dejé de escribir, porque sí. Vuelvo, porque la historia me gustó. El taxista iba escuchando al Pollo Vignolo en Del Plata; hablaban de Banfield, Almeyda e Independiente, eso recuerdo. Yo apenas prestaba atención, iba concentrado en cosas de laburo)

“¿ Te Molesta?”

– La Radio? No, no, para nada.

“Entonces te gusta el fútbol”

-Sí, estoy un poco ansioso por el mundial eh…

“Esos son millonarios que juegan “football” (intentó imitar un acento inglés, medio indescifrable). El fútbol es el campito, cuando sos pibe, con los amigos, con los del barrio; los desafíos con otros barrios. Yo me mataba, volvía a mi casa agotado”.

– Bueno, pero si te gusta el fútbol, disfrutás a Messi, a Agüero, a Pirlo al que sea…

“Sí, sí… exagero. Pasa que yo me rompí; yo jugaba. Jugué en la primera de un equipo de Santiago del Estero… jugué 15 minutos y me rompí la rodilla. 15 minutos en primera. Me rompieron en mi debut”.

(Es un buen título para una película: “15 minutos en primera”, pensé)

¿Cómo te jodiste?

“Para mí era mi vida. Estaba cumpliendo mi sueño viste… se me terminó antes de empezar, y bueh…”

(Se emocionó. Hizo silencio unos segundos y no dije nada)

“Jugaba de ocho, ligerito. La mía era tirársela larga al 3, correr y tirar el centro; quería hacer eso toda mi vida… Pero a los 15 minutos de partido el 5 de los otros se me tiró apenas yo agarré la pelota, estaba medio mal parado y no me metió  una plancha eh… se me tiró con todo el peso del cuerpo encima y la rodilla se me dobló toda para el otro lado…”

– Uff, ¿Te rompiste el cruzado?

“Cruzado, lateral y menisco. ¿¡Sabés como se juega en esas ligas!?”

-¿Y no te operaste?

“Uff, ojalá… lloré meses. No tenía obra social, el club no me pagó la operación, no podía. Yo tampoco me la podía pagar. Algunos amigos querían poner plata, pero tampoco… Y ahora me tenés acá en un taxi; cada vez que tengo que pisar el “embriague” me duele un poco y me acuerdo de aquel día. Parece un castigo y yo lo único que quería en la vida era jugar a la pelota”.